La megamarcha, a la que asistirán cerca de un millón de personas, clamará por el revocatorio contra Nicolás Maduro

DANIEL LOZANO Caracas para Diario El Mundo
@danilozanomadri 01/09/2016

Caracas amanecía iluminada por las motocicletas de 500 policías, que recorrieron varias avenidas para dejar muy claro que Venezuela vive horas de alta tensión. El despliegue de los agentes se realizó "para proteger a los conductores", según el Gobierno. Nadie cree tan grande novedad.

El chavismo ha impuesto mil y un obstáculos para contrarrestar el efecto que ante el resto del país y ante los ojos del mundo va a provocar hoy la Toma de Caracas, la megamarcha opositora que se desplegará por tres avenidas principales, casi 19 kilómetros, con el objetivo de abarrotar las calles con más de un millón de personas.

La Unidad Democrática clamará por el revocatorio y por las fechas para la recolección del 20% de las firmas. Pero buena parte de los manifestantes gritarán contra el gobierno de Nicolás Maduro, que ha conducido al país a una de las mayores crisis económica, social y política de su historia. Según la firma Delphos, de celebrarse hoy el referéndum revocatorio Maduro recibiría el castigo del 65% de los votantes, superando el 62% obtenido a su favor por Hugo Chávez en 2006.

Todo vale en el manual chavista para dificultar la megamarcha, empezando por la propia definición de la concentración: un golpe de estado terrorista, según Nicolás Maduro. Cortes de carretera, alcabalas para ralentizar a los viajeros, toma de puntos de concentración opositores, demostraciones de los colectivos revolucionarios para azuzar el miedo, hostigamientos contra los marchistas... Ni siquiera ocultan cuál es su verdadero objetivo, como dejó bien claro ayer Diosdado Cabello: "No nos provoquen, no sólo vamos a trancar Caracas para que nadie entre, también para que nadie salga".

Acusaciones, miedo y detenciones

Las horas previas se vivieron entre acusaciones y sustos, cada cual más inverosímil. Néstor Reverol, el nuevo ministro de Interior acusado desde EEUU por sus vínculos con el narcotráfico, aseguró que sus agentes detuvieron a 90 paramilitares, que "buscaban la desestabilización de la revolución bolivariana".

El comandante acusó a Yon Goicoechea, dirigente de Voluntad Popular (VP), de portar "dos cilindros de 5 cms, material explosivo y cordones detonantes", además de "niples (bombas acústicas) y material subversivo". El propio Maduro acusó a VP de ser un grupo terrorista y a su líder, el preso político Leopoldo López, de ser "espía de la CIA, formado en la Universidad de Harvard". La Policía busca a varios de sus dirigentes con acusaciones parecidas, lo que ha provocado que casi la mitad de su directorio político esté detenido o amenazado.

 A Carlos Melo, dirigente popular de Avanzada Progresista, el gobierno le adjudicó parecidas acusaciones. "Se le incautó material explosivo en correa de doble fondo", aseguró el ministro. Lo más curioso es que el propio Melo advirtió en Twitter, un día antes de su detención, que "me ha llamado mucha gente diciéndome que el Servicio de Inteligencia va a detenerme y que sembrarán armas en mi casa".

En el aeropuerto de Maiquetía se le negó la entrada a tres periodistas internacionales de los medios Caracol Radio Colombia, Le Monde y NRP de EE.UU. Una vez allí se les apartó de la fila de migración para poder revisar sus pasaportes. Pasadas unas horas una de las autoridades del gobierno de Venezuela les comunicó que simplemente eran inadmitidos en el país. Finalmente fueron trasladados al departamento de salidas para embarcarlos en un vuelo destino a Bogotá.

Conspiranoia chavista

El chavismo ha disparado su habitual conspiranoia, sobrepasando los límites del surrealismo revolucionario. Maduro desveló el martes un fantasioso plan, tras detener a una pareja con réplicas de fusiles y uniformes militares a más de 200 kilómetros de Caracas. "Tenían una alianza con canales de noticias internacionales para montar un lugar donde hubiera una masacre, apareciera un uniformado de la Guardia Nacional matando a un grupo de personas para transmitirlo al mundo y decir que Maduro mandó a matar a la oposición pacífica", explicó el presidente en unos de los frecuentes maratones televisivos de las últimas horas.

Una matanza un tanto pintoresca. Familiares de los detenidos han desmentido categóricamente al gobierno, asegurando que la pareja es practicante del deporte de airsoft y que el uso de esas armas está regulado. No es la primera vez que en Venezuela acusan a practicantes de este deporte de ser mercenarios o terroristas.

El huracán bolivariano no ha movido un centímetro la apuesta pacífica de la opositora, que evitará la cercanía con el Palacio de Miraflores y tampoco intentará entrar en el municipio Libertador, uno de los cinco de Caracas, coto privado para la revolución por decisión presidencial. "Los venezolanos somos pacíficos y no nos podemos dejar provocar por los que no quieren cambio", insistió ayer el gobernador Henrique Capriles.

Vea el original: http://www.elmundo.es/internacional/2016/09/01/57c72e3be2704efb0e8b460f.html

Luego de la victoria electoral de la oposición, el oficialismo chavista logra paralizar a la nueva Asamblea Nacional. El que pierde es el pueblo de Venezuela, opina Uta Thofern.

Era demasiado bueno como para convertirse en realidad: la oposición ganaba las elecciones, el gobierno aceptaba su derrota, y luego ambas partes se sentaban juntas a solucionar los problemas del país. Así es como uno se imagina la cultura democrática. Tras la devastadora derrota electoral del chavismo, parecía que el presidente Nicolás Maduro reaccionaría precisamente así: con cordura, sensatez y responsabilidad. Pero esa fase duró apenas lo necesario para que el partido en el gobierno preparara otra estrategia.

Entre tanto, y empleando trucos jurídicos, el chavismo ha logrado debilitar notablemente al Parlamento recién electo, provocando un bloqueo institucional. En los días anteriores a la constitución de la nueva Asamblea Nacional, el oficialismo usó su saliente mayoría parlamentaria para asegurarse durante años el control del Tribunal Supremo. Con esto, todos los organismos constitucionales, con excepción de la Asamblea Nacional, quedaron bajo el férreo control del chavismo, de tal modo que no existe ninguna instancia rectora independiente.

Exitosa “táctica salami”

La súbita elección de nuevos magistrados constitucionales antes de Navidad, debido a la sorpresiva y anticipada renuncia de varios de ellos; las realización de elecciones fuera de los plazos establecidos, y el nombramiento de nuevos magistrados del partido chavista, dos de los cuales eran diputados salientes mientras que muchos otros carecían de la experiencia jurídica necesaria, fueron sucesos que parecieron como un regalo. Y el oficialismo logró sacarlos adelante, entre otras cosas, porque faltó una protesta internacional masiva. Desde su derrota electoral, los chavistas operan al margen de la legalidad o incluso más allá, y sin embargo han logrado hacerlo evitando despertar una ola de indignación.

Uta Thofern dirige la redacción de DW
para América Latina
 La primera víctima de esta exitosa “táctica de los pequeños pasos” es la mayoría de dos tercios para la oposición en la Asamblea Nacional. El Tribunal Supremo suspendió provisionalmente el mandato de tres diputados de la oposición, debido a una demanda del partido en el poder. El intento de no aceptar tal suspensión fracasó de manera lamentable. Ciertamente, al final fue más inteligente dejar que los controvertidos diputados se separaran “por su propio deseo” de su mandato. La provocadora política simbólica de la oposición en sus primeros días en el Parlamento –retirando la imagen del fallecido ídolo Hugo Chávez y ofreciendo una ostentosa resistencia contra el actual presidente- no fue fructífera.

Las concesiones de la oposición podrían y deberían ser interpretadas como muestra de una nueva cultura en búsqueda de acuerdos. En su entorno estaba el amago del Tribunal Supremo de declarar nulas todas las decisiones de la nueva Asamblea Nacional. Pero que los gobernantes chavistas realmente estén buscando consensos, es algo más que dudoso. El hecho es que la mayoría opositora de dos tercios se ha esfumado por el momento, y cualquier intento de recuperarla por la vía jurídica está condenado al fracaso, pues solo con esa mayoría calificada pueden ser revocadas designaciones de magistrados del Supremo. En los hechos, la oposición ha reconocido al Tribunal Supremo –conformado de manera dudosa- aunque su interpretación, naturalmente, sea muy distinta. Cada nueva ley presentada al Parlamento puede ser revertida en la corte suprema.

La concesión de los opositores posiblemente ha librado a Venezuela, al menos por el momento, de nuevas protestas callejeras y posibles choques sangrientos con los simpatizantes armados del chavismo. Pero la parálisis institucional apenas comienza. Lo que menos necesita Venezuela es la continuación de los interminables debates, pues atraviesa por una enorme crisis económica y de abastecimiento. Los ciudadanos están hartos; no quieren ver más estantes vacíos en el país del mundo con más riqueza petrolera y eso es lo que expresaron claramente en las urnas. Pero el presidente y su partido ignoran este resultado. Y que la comunidad internacional simple y sencillamente lo acepte, es una vergüenza.

Diario Deustche Welle

La economía venezolana se ha encogido por siete trimestres consecutivos y el futuro no pinta bien; la caída del crudo y la situación política, entre las razones por las que es un desastre económico.

La economía de Venezuela se encuentra en una crisis profunda.

Su presidente, Nicolás Maduro, declaró un estado de “emergencia económica” por 60 días, el viernes pasado. El gobierno de Maduro dejó de publicar cualquier información económica sobre el país en 2014, salvo actualizaciones sobre las reservas de dinero y la disminución del oro.

Pero eso cambió el viernes pasado cuando Venezuela finalmente publicó información económica. Y resultó fea.

La economía de Venezuela se contrajo 7.1% en el tercer trimestre de 2015, según cifras del gobierno. Se ha encogido por siete trimestres consecutivos desde el inicio de 2014.

La inflación en Venezuela aumentó un 141% a finales de septiembre de 2015, reportó el banco central venezolano. De manera increíble, algunos expertos creen que esa cifra subestima el problema real. El Fondo Monetario Internacional proyecta que la inflación en Venezuela se incrementará en 204% para 2016.

“El país está en una crisis económica”, dijo Edward Glossop, economista de mercados emergencias en Capital Economics, una firma de investigación. “Las cifras son predictiblemente horribles”.

Te presentamos cinco razones del porqué Venezuela continúa siendo un desastre económico:

La caída del petróleo golpea más a Venezuela

La economía de Venezuela depende principalmente en el petróleo. La salud financiera del país se encontraba en excelente condición cuando el precio del barril del crudo era de 100 dólares, entre 2013 y 2014.

Ahora, los precios del petróleo han caído tan bajos como 28.36 dólares, el precio más bajo en 12 años.

Mientras los precios del crudo mantengan mínimos históricos, Venezuela continuará con problemas para crecer.

El economista de Barclays Alejandro Arreaza denominó a Venezuela “el gran perdedor” en América Latina, derivado de la caída del precio del petróleo. Arreaza predijo que las exportaciones del crudo venezolano le representarán unos 27,000 millones de dólares en 2016, una baja dramática de los 75,000 millones de dólares que obtuvo por este producto en 2014.

Una moneda que vale menos que un centavo de dólar

La moneda de Venezuela, el bolívar, ha caído a un ritmo frenético.

En 2015, un dólar equiparaba 175 bolívares. Ahora, un dólar representa 865 bolívares. Para ponerlo de otra manera, un bolívar vale 0.0011 dólares, menos de un centavo, según el sistema de intercambio no oficial dolartoday.com.

La mayoría de los venezolanos intercambian bolívares y dólares bajo un sistema de cambio no oficial porque el régimen de Maduro ha creado un sistema confuso que involucra tres intercambios oficiales de moneda: dos para diferentes tipos de importaciones y una para los venezolanos ordinarios.

Los dos principales tipos de intercambio sobrevaluan el dólar, creando una alta demanda de dólares.

La lucha por el poder dificulta 2016

Algunos venezolanos ya tuvieron suficiente de Maduro. En diciembre de 2015, el partido de oposición, Unidad Democrática, ganó 109 asientos en las elecciones legislativas, mucho más de los 55 escaños que ganó el oficialista partidos socialista.

La oposición ahora controla el 65% del Congreso. Eso es importante porque este nivel de representación permite a la Unidad Democrática destituir a integrantes del gabinete de Maduro y autorizar reformas que el mandatario no podrá rechazar.

Por supuesto, no es tan fácil. Maduro designó a nuevos integrantes del Tribunal Supremo de Justicia justo antes de que los nuevos legisladores tomaran protesta. Los nuevos ministros podrían echar abajo las leyes de la oposición, creando una lucha de poderes.

En cualquier caso, la inestabilidad política nunca es buenas noticias para la economía y los problemas por el poder solo se empeorarán este año.

Una suspensión de pagos en 2016 es ‘difícil de evitar’

Venezuela ha estado al borde de una suspensión de pagos o default en los últimos dos meses. La nación apenas genera el suficiente dinero en exportaciones de petróleo para cubrir sus pagos de deuda. En 2016 Venezuela debe más de 10,000 millones de dólares en pagos por la deuda. Casi la mitad de esta obligación se debió pagar en octubre y noviembre de 2015.

“Estoy un 99% seguro que tendrán que aplicar un default este año”, dijo Russ Dallen, socio de manejo en LatInvest, una firma basa en Miami que invierte en Venezuela.

Arreaza de Barclays concuerda con Dallen, asegurando que una suspensión de pagos en Venezuela para 2016 “es difícil de evitar”.

La única cosa que puede prevenir esta situación es que los precios del petróleo aumenten pronto o si uno de los pocos aliados de Venezuela -China, Rusia o Irán- ayudara al gobierno. Ambas opciones parecer ser poco probables por ahora.

Crisis alimentaria

Los venezolanos son los que más recienten los problemas económicos. El gobierno no puede pagar para importar artículos comestibles como la leche, harina y huevos, lo que ha provocado que muchos estantes de los supermercados se encuentren vacíos. Apenas en 2015, McDonalds en Venezuela se quedó sin papas fritas.

La falta de alimentos en Venezuela, así como las largas filas para obtener comida, son un gran problema para la inestabilidad social en la nación sudamericana.

“No hay huevos, no hay leche”, dijo Dallen, que viaja con frecuencia al territorio venezolano. “Se está empeorando”.

Por: Patrick Gillespie, para CNNEXPANSION

Durante 16 años el chavismo aprobó decretos sin mayor debate en el Parlamento. Mañana será la primera vez que se le exigirá al presidente Nicolás Maduro y a su gabinete justificar unas medidas que, entre otras cosas, no solucionan a corto plazo la grave crisis que atraviesa el país.

Las filas no dan abasto en las cadenas de la red estatal de alimentos (Mercal, Pdval y Bicentenario) en Caracas, a donde llegan cientos de venezolanos cada día en busca de la canasta básica. Igual sucede en otros supermercados de la capital en los que las estanterías no se llenan. Los ciudadanos son los que más sufren los graves problemas económicos que atraviesa el país y que el presidente Nicolás Maduro propuso resolver a punta de decreto.

Aunque con la Ley Habilitante que estuvo vigente hasta el 31 de diciembre de 2015 Maduro pudo legislar para solucionar los puntos más urgentes de la economía venezolana, el mandatario prefirió esperar y enviar un polémico paquete de medidas a la Asamblea Nacional (AN), que desde hoy comenzó a discutirlo. El problema, según analistas colombianos y venezolanos que leyeron el decreto, es que en él “no hay soluciones a corto plazo para las afugias que viven los venezolanos”.

El decreto propone, entre otras cosas, que el gobierno disponga de bienes del sector privado para garantizar el abastecimiento de productos básicos –en caso de grave escasez–, fijar límites al ingreso y salida de moneda local en efectivo y facilitar la entrega de divisas para agilizar las importaciones. “Esto no lo puede aprobar la Asamblea, pues sería una carta blanca para que Maduro haga lo que quiera”, explica Ronal Rodríguez, profesor e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

“El numeral 3 del decreto le permite a Maduro expropiar empresas como Polar, o profundizar un modelo económico que no responde a las necesidades de los venezolanos. Lo que Maduro está haciendo es pasarle a la Asamblea un decreto que sabe que no se puede aprobar”, agrega Rodríguez, quien aclara que “aquí no hay otra intención que dejar mal parada a la oposición en el juego político que mañana comienza: si no le aprueban el decreto a Maduro, van a ser presentados como los que no quieren que la crisis económica se resuelva”.

Durante 16 años el debate estuvo ausente en la Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo. El chavismo estaba acostumbrado a que tomaba una dirección y todos las ramas del poder se alineaban inmediatamente. Mañana la oposición lo va a confrontar, va a abrir un espacio de discusión desconocido en el Parlamento. “En este momento Venezuela vuelve a vivir el juego político. Si Maduro quiere que le aprueben el decreto, deberá negociar, su gabinete puede ser citado a explicar qué es lo que se va a obtener si se aprueban todos los artículos. Incluso, la oposición puede devolverle algunos puntos para que los reforme”, asegura Rodríguez.

La oposición, con 109 diputados en la AN, ya se ha mostrado reacia a aprobar el decreto de emergencia económica en su totalidad. El parlamentario José Guerra aseguró que “el decreto presidencial lo que llama es a ‘colaborar’ con soluciones que puedan solventar la crisis económica del país. Eso limita las atribuciones constitucionales que son el discutir y aprobar leyes para mejorar este problema que es el de los más graves que existen”.

La preocupación llega a otros sectores. Francisco Martínez, presidente de Fedecámaras, expresó que el decreto podría agravar aún más la situación de precariedad que se vive en los hogares venezolanos. “Para el sector empresarial, la nueva medida resulta contraproducente para el país. El decreto parte de un diagnóstico equivocado y la lectura de cada uno de los considerandos es una clara manifestación que el Ejecutivo no tiene intención de rectificar”, agregó.

El decreto que presentó Maduro habla de temas como “incentivar el modelo económico agrario”, algo que el país no ha hecho en años y que tomaría mínimo cinco años, según analistas. Otra cosa más: habla de aumentar los controles que tiene la economía, que ya es de por sí de las más burocráticas. “Esta es una crisis que se engendró entre los años 2007 y 2008, tan pronto el Estado emprendió varias olas de estatizaciones e intervenciones de empresas privadas, la gran mayoría de ellas arbitrarias y discrecionales, que inhibieron la inversión privada nacional y extranjera”, señaló Martínez.

“Es inaceptable que la oferta de solución sea controlar precios y cambio, algo que ha hecho por más de diez años y sólo empeora la situación. No cambiar con el sistema productivo en el piso, los inversionistas espantados y 70 % menos de ingresos en divisas es, evidentemente, suicida”, ratificó Luis Vicente León, presidente de la consultora y encuestadora venezolana Datanálisis.

Cifras reales

Después de no publicar estadísticas durante más de un año, el viernes el gobierno venezolano aseguró que la inflación de 2015 había llegado a 141,5 % –la más alta de su historia–. Una cifra que pocos dan por cierta. De hecho, el propio presidente se contradijo durante su rendición de cuentas en la Asamblea. En su discurso, Maduro se jactó de haber aumentado el salario mínimo cuatro veces. Habló de un aumento del 233 %, una cifra que refleja que la inflación rondaría esa cifra.

Luis Vicente León, presidente de la consultora venezolana Datanálisis, explicó en el periódico El Nacional que “la cifra que dio Maduro es un chiste”. “La publicación realizada por el Banco Central de Venezuela de algunos indicadores económicos como el Índice Nacional de Bienes al Consumidor es una subestimación de las cifras reales. No refleja la realidad del año 2015. Hay una subestimación de la realidad. La inflación publicada es un chiste en comparación a la realidad”. León destacó que el gobierno manipula las estadísticas en su beneficio con el objetivo de confundir a la opinión pública.

Maduro ha insistido en los últimos días que espera la ayuda del Parlamento para enfrentar la crisis económica. “La Asamblea Nacional tiene el decreto de emergencia que yo le envié. Yo espero que sea aprobado por unanimidad, del voto de todos los diputados de la Asamblea Nacional depende que la Asamblea me ayude a timonear esta tormenta”.

La oposición ya anunció que solo considerará la ratificación del decreto una vez que conozca el panorama económico de boca de ministros y demás altos funcionarios del área.

Para el economista Benjamín Tripier, si la Asamblea Nacional no aprueba el decreto de emergencia económica “se profundizará el enfrentamiento institucional en el país pues este es un tema político, Maduro quiere compartir la responsabilidad de la crisis económica con la oposición. Sus ministros pueden hacer casi todo lo que dice el decreto en este momento: expropiar, nacionalizar, detener a comerciantes, entre otras cosas. Lo que no puede hacer es rendirle cuentas a la AN, durante los 60 días de duración del decreto, de cómo va a manejar y a ejecutar el presupuesto de la nación. Este decreto es una minihabilitante que en nada atacará los problemas de fondo: la ausencia de inversión, la poca productividad de las empresas nacionales, la alta de divisas para las importaciones”.

El presidente de Datanálisis indicó que la oposición tiene el deber y el derecho de legislar para presionar los cambios económicos fundamentales “o terminará tocando música en el Titanic”.

Por: Angélica Lagos Camargo (@alagos9), para Diario El Espectador

El régimen chavista pagó el viaje en 2014 para ir a un foro de apoyo a la autodeterminación.

La portavoz de la CUP (partido Candidatura Unitat Popular, independentista) en el Parlamento catalán, Anna Gabriel, la dirigente de Podemos en Castilla-La Mancha María José Aguilar e Ignacio Gil de San Vicente, suegro del jefe de ETA David Pla - y padre de la terrorista Kikitza Gil, que cumplió condena en Francia- participaron en un viaje a Venezuela organizado y pagado por Nicolás Maduro el 10 de diciembre de 2014, según se refleja en un vídeo emitido en Antena 3 Noticias.


En el vídeo emitido por Antena 3 se puede ver a parte de la comitiva en el aeropuerto de Madrid-Barajas saliendo de un autobús con el equipaje, antes de embarcar desde la sala de vuelos privados en un avión militar venezolano. La aeronave, utilizada habitualmente por el líder del régimen, fue fletada para la ocasión y enviada a Madrid para recogerlos.

El líder chavista financió el viaje a 35 personas de 13 nacionalidades distintas, entre las que estaban 13 españoles, para participar en un congreso en Venezuela en el que se firmaron resoluciones a favor del derecho a la autodeterminación y el proceso de paz en el País Vasco.

Anna Gabriel, de la CUP, admitió a Antena 3 su participación en el viaje, aunque preguntada por las actividades que realizó en Venezuela se limitó a responder que hizo «cosas muy interesantes». En internet sí hay huellas de su paso por el país y de lo que realizó. En un artículo en el Correo de Venezuela, describe: «La semana de actividades, conferencias y reuniones se iniciaba con una declaración política, leída por un representante de la red ante el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y del vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera. La declaración política, recomendable en su totalidad, reservaba también una referencia a la situación en el Estado español y recogía el apoyo al proceso de paz en el País Vasco y el espaldarazo al derecho de autodeterminación de los pueblos del Estado español (...)».

No es la primera vez que trascienden vínculos entre el partido antisistema catalán y el régimen chavista. El número tres de la CUP por Barcelona el pasado 27-S, Josep Manel Busqueta, ha presumido en varias ocasiones de haber hecho trabajos de asesoría para el Gobierno venezolano. En particular, se jacta de que fue él quien recomendó a Hugo Chávez expropiar empresas privadas.

En el caso de Podemos, partido salpicado en numerosas ocasiones por los trabajos de sus dirigentes para el régimen y que siempre ha negado las acusaciones de haberse financiado ilegalmente con dinero chavista, eludió hacer cualquier tipo de valoración sobre la noticia.

En la parte que le toca, María José Aguilar es miembro de la ejecutiva de Podemos en Castilla-La Mancha, donde ha ejercido de número dos como secretaria de Política. Doctora en Sociología y Ciencias Políticas, participó en el equipo de Pablo Iglesias a las primarias como una persona de su confianza. Sin embargo, pese a que iba a ir en las listas al Congreso por Albacete, su nombre desapareció de los candidatos oficiales. Tiene una larga trayectoria de trabajo con Latinoamérica, tanto profesional como en «comités de solidaridad» y diferentes plataformas. En cuanto a ETA, el nombre de Kikitza Gil ya apareció en la operación contra Askapena, una de las organizaciones que trabajaban en el ámbito internacional bajo las órdenes de ETA.

El PP reaccionó con un mensaje dirigido a Pedro Sánchez: «No se puede gobernar España con quien la quiere romper», dijo Javier Maroto. «Cuántas pruebas más necesita», añadió el dirigente popular.

Diario EL MUNDO

El hoy diputado aleccionó a funcionarios venezolanos sobre «eventuales alianzas» entre movimientos sociales europeos y bolivarianos.

Durante dos años, en sendos «cursos de formación ideológica y constitucional» en 2006 y 2007, el hoy secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, instruyó a funcionarios chavistas sobre cómo exportar el modelo venezolano a España y los aleccionó sobre «eventuales alianzas» entre los movimientos sociales europeos y los gobiernos de izquierda latinoamericanos.

En el más cercano en el tiempo, realizado en Caracas del 25 al 29 de junio de 2007, Pablo Iglesias, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, se encargó de impartir el «quinto seminario del curso de formación ideológica y constitucional para funcionarios y asesores del Ministerio del Poder Popular para las Telecomunicaciones y la Informática de la República Bolivariana de Venezuela». En la presentación –bajo el epígrafe «Neoliberalismo, globalización y realidad social»–, consta el objetivo buscado: «Comprender las dinámicas de evolución y dominación del capitalismo que adoptaron la forma llamada neoliberalismo desde los años 70».

Una de las ponencias se dedicó a «sugerir hipótesis sobre eventuales alianzas entre agentes antagónicos de diferentes lugares del mundo, en especial entre los movimientos sociales europeos y los gobiernos de izquierda latinoamericanos». Como lectura obligatoria de apoyo a este apartado, Iglesias propuso un texto propio fechado en 2006: «El hilo rojo. La revuelta contra el Gobierno Aznar tras los atentados del 11 de marzo de 2004», donde asegura que aquella reacción «representa uno de los máximos desarrollos del conjunto de repertorios de acción colectiva propios del movimiento global contra el capitalismo y la guerra». Escribe el actual líder podemita que «el 13-M no fue una maniobra dirigida a provocar un vuelco electoral sino una crisis sistémica en toda regla que puso en tela de juicio los principales fundamentos del sistema político: la soberanía popular representada en las cámaras parlamentarias y el Gobierno al que dan origen, y las elecciones generales como mecanismo de acceso al poder político».

En el curso de 2006, realizado en Caracas del 5 al 9 de junio, sobre «Neoliberalismo, globalización y realidad social», se presenta a Iglesias como miembro de la Fundación CEPS y la Complutense. El ahora diputado incluyó como autor de lectura obligatoria a Immanuel Wallerstein, sociólogo y científico social-histórico estadounidense, analista de la pérdida de hegemonía de Estados Unidos. En el texto sugerido, bajo el título «Nuevas revueltas contra el sistema» (2004), el teórico repasa «los denominados movimientos antiglobalización». En su opinión, «la atmósfera es más favorable de lo que ha sido en cualquier otro momento» [para llevar a cabo sus propósitos], y considera que «tal tarea sigue siendo urgente e indispensable, lo cual subraya el papel de los intelectuales en esta coyuntura». Insta a un «proceso de debate constante y abierto».

Sostiene Wallerstein que «un movimiento antisistémico no puede descuidar la acción defensiva a corto plazo, incluida la acción electoral», un guión que ha seguido al pie de la letra Podemos, desde el 15-M surgido en la Puerta del Sol hasta el momento actual, cuando ya ha pasado por tres procesos electorales (europeas, autonómicas y municipales y generales) en los que ha ido adquiriendo cotas progresivas de poder.

El estadounidense considera como siguiente paso la «desmercantilización selectiva», esto es, que «las industrias en dificultades deben ser desmercantilizadas». Según sus palabras, se trata de «crear estructuras que operen en el mercado y cuyo objetivo sea la prestación de un servicio y su supervivencia, y no el beneficio». Asegura que sus objetivos son «lograr un mundo que sea relativamente democrático y relativamente igualitario». Él mismo se pregunta: «¿Se trata de lo que una vez se denominaba socialismo o incluso comunismo? Quizá sí, quizá no».

Diario La Razón

El Parlamento Comunal formado tras la catastrófica derrota electoral es inexistente en la Constitución bolivariana, pero el Gobierno quiere usarlo como Poder Legislativo paralelo

"Es una subversión pacífica contra las pretensiones burguesas de los nuevos diputados de la derecha venezolana". Con esa claridad casi pornográfica definió Diosdado Cabello, presidente de la actual Asamblea Nacional (AN), la decisión de crear un Parlamento Nacional Comunal (PNC). La idea es otorgarle, de hecho, funciones superpuestas a las de la AN, que desde el 5 de enero tendrá una mayoría opositora de dos tercios.

El pasado martes 22 de diciembre sesionó por primera vez este Congreso inventado, que se conformó a las apuradas después de la catastrófica derrota del oficialismo en los comicios del 6 de diciembre. Para hacer todo más grotesco, lo hicieron reunirse en el recinto de la AN. "Debemos hacer leyes para el futuro de la patria", afirmó Eduardo Loyo, parlamentario comunal del estado de Yaracuy.

Si muchos opositores y analistas están calificando de golpe de Estado esta iniciativa es porque la Constitución Bolivariana de Hugo Chávez, sancionada en 1999, le otorga a la AN la potestad exclusiva de sancionar leyes.

Diosdado Cabello, promotor del Parlamento Comunal

"En diciembre de 2010, la entonces saliente AN, integrada casi en 100% por diputados oficialistas, aprobó varias leyes orgánicas que, en contra de la voluntad de los electores, establecieron el Poder Popular y el Estado Comunal a nivel Legislativo, en violación de la Constitución. El PSUV invoca, manipulando, el artículo 4 de la Constitución, que dice que la soberanía reside en el pueblo, para afirmar que el Poder Popular sí tiene base constitucional, lo que es mentira", explicó Luis Herrera, profesor de Derecho de la Universidad Central de Venezuela y miembro de la asociación civil Un Estado de Derecho, consultado por Infobae.

"La Constitución de 1999 no contempla ni el Poder Popular, ni el Estado Comunal, y por tanto, ninguna de las instancias de ese Estado, entre ellas, las Comunas y el Parlamento Comunal. Tienen su base en el proyecto de reforma constitucional que Chávez sometió a referéndum en 2007 y que fue rechazado por la mayoría del electorado", agregó.

LA CONSTITUCIÓN DE 1999 NO CONTEMPLA NI EL PODER POPULAR, NI EL ESTADO COMUNAL

Más allá del intento forzado por buscar en la Carta Magna una justificación para el PCN, el principal sustento para su implementación es la Ley Orgánica de Comunas, aprobada el 21 de diciembre de 2010. La norma, que nunca había sido reglamentada, establece la figura del Parlamento Comunal como instancia legislativa de cada una de las comunas, que son entidades locales. Es algo muy distinto de lo que está planteando ahora el Gobierno.

"No establece un Parlamento Comunal Nacional ni mucho menos —dijo Herrera—, sino que en cada comuna se creará un parlamento. Es decir, que ese artículo no sirve ni siquiera como base legal para crear el PCN. Y aunque sirviera, seguiría siendo inconstitucional y antidemocrático, ya que sus integrantes no se eligen mediante elecciones con sufragio directo, secreto y universal. Por tanto, se trata de un acto de fuerza del PSUV".

La primera Sesión del Parlamento Comunal fué en el recinto de la Asamblea Nacional


En su artículo 21, la ley de comunas dice que "el Parlamento Comunal es la máxima instancia del autogobierno en la Comuna, y sus decisiones se expresan mediante la aprobación de normativas para la regulación de la vida social y comunitaria, coadyuvar con el orden público, la convivencia, la primacía del interés colectivo sobre el interés particular y la defensa de los derechos humanos, así como en actos de gobierno sobre los aspectos de planificación, coordinación y ejecución de planes y proyectos en el ámbito de la Comuna".

El texto no deja lugar a dudas: el parlamento dicta normativas, no leyes, y su alcance es "el ámbito de la Comuna", no el país.

EL PARLAMENTO DICTA NORMATIVAS, NO LEYES, Y SU ALCANCE ES "EL ÁMBITO DE LA COMUNA", NO EL PAÍS

"Nuestro poder público está organizado en la trilogía clásica de legislativo, ejecutivo y judicial, y dos ramas más que inventamos, que son el poder ciudadano y el electoral. El legislativo es asumido en Venezuela por órganos diferentes para la federación, los estados federados y los municipios, que dictan, respectivamente, leyes para todo el país, leyes estaduales y leyes locales", dijo a Infobae el abogado Carlos Luis Carrillo Artiles, profesor de la Universidad Central de Venezuela y miembro de la Asociación Venezolana de Derecho Disciplinario.

"Los parlamentos comunales que establece el artículo 21 fueron activados recién ahora, tras cinco años de sancionada la norma, y después de perder las elecciones. Es evidentemente una burla, un fraude a la voluntad popular. Los diputados de la AN son los que representan a toda la población venezolana", agregó.

Jesús Torrealba, coordinador de la MUD, denunció la ilegalidad del PCN

El PCN no sólo carece de base legal y constitucional. Sus fundamentos son tan débiles que ni siquiera se puede decir que representa la voluntad popular: tiene sólo cinco miembros (llamados "voceros" en la ley) y ninguno es elegido directamente por los ciudadanos. Uno lo designa el "consejo comunal", tres las "organizaciones socio-productivas", y el restante, el Banco de la Comuna. Tienen un mandato de tres años y sólo se reúnen una vez por mes.

Pero hay algo todavía más grave. "Las comunas de las que habla la ley —dijo Carrillo Artiles— son artificiales, no tienen sustento en la vida real. Están controladas por consejos comunales, que para que existan hay que registrarlos en un ministerio. Dice que son entidades locales, pero no se corresponden a un territorio ni a una realidad. En un mismo mismo edificio podría haber dos comunas. Es una verdadera forma de manipulación de la sociedad, disimulada como un mecanismo de una participación directa".

LAS COMUNAS NO SE CORRESPONDEN A UN TERRITORIO NI A UNA REALIDAD

Un inevitable conflicto de poderes

El mayor interrogante que se abre a partir del 5 de enero, cuando asuma la nueva AN de mayoría opositora, es cómo será la relación con el PCN. ¿Qué pasará si aprueban leyes contrapuestas sobre el mismo tema? ¿Cuál primará?

"Hay mucha inquietud en Venezuela para el día de la asunción de la AN, porque hay muchas advertencias televisivas de los que perdieron. Hay que ver qué pasa. Pareciera que se van a producir roces, aunque puede ser todo parte de un bluff. La institucionalidad tiene que ser defendida por las Fuerzas Armadas, que deben hacer respetar la Constitución", respondió Carrillo Artiles.

Para Herrera no debería haber conflicto alguno. "Todo acto, acuerdo, decisión u orden que emita el PCN carece de validez jurídica, es decir, no son obligatorios, vinculantes o mandantes para ningún ciudadano o autoridad. Si intenta actuar en lugar de la AN incurrirán los individuos que lo integran en usurpación de autoridad y en responsabilidades personales civiles y penales. Igualmente lo harán quienes los obedezcan y ejecuten sus decisiones", dijo.

TODO ACTO, ACUERDO, DECISIÓN U ORDEN QUE EMITA EL PCN CARECE DE VALIDEZ JURÍDICA

"Por tanto —continuó—, está descartado un conflicto de poderes entre la AN y ese PCN, ya que ni es Poder ni es autoridad. El único conflicto que sí está previsto es con el Tribunal Supremo de Justicia. Por eso, ante las designaciones inconstitucionales hechas el 22 de diciembre, y las de diciembre de 2014, lo que corresponde es revocar por nulidad absoluta todas esas designaciones y nombrar a nuevos magistrados, independientes del PSUV y de la MUD, es decir, de todos los partidos políticos".

En cualquier caso, la mayoría calificada de dos tercios le otorgaría a la oposición la potestad de terminar con cualquier puja de poderes que pueda surgir, ya que el PCN fue creado por una ley. "La AN podría derogarla y acabar con el parlamento comunal. En términos jurídicos, es perfectamente probable que eso ocurra", concluyó Carrillo Artiles.

(Título original: La trampa de Nicolás Maduro para anular a la Asamblea Nacional controlada por la oposición)
Por Dario Mizrahi, para INFOBAE

“Señores, o ustedes –refiriéndose a la oposición- cambian la política que están planteando o hay una ruptura. Lo digo clarito” Henrique Capriles Randonski

¿Qué le pasó a Capriles?

Venezuela atraviesa uno de los momentos más delicados en su tránsito de la dictadura chavista a la democracia, no podemos permanecer impasibles, la compleja coyuntura exige no sólo “unidad” sino “cohesión total” entre los miembros de la oposición y Henrique Capriles desde el 7 de diciembre la ha puesto en peligro -incluso amenazado con “ruptura”- con arremetidas irresponsables e incoherentes.

Con incredulidad y sorpresa, pero sobre todo pena, hemos leído las inauditas declaraciones de Capriles en las que se solidariza con Maduro (en El País de España incluso lo llama “compañero”) y ataca sin ton ni son a la oposición.

¿Qué le pasó a Capriles? ¿La tensión política -otra vez- lo ofuscó y perturbó? ¿Es tan sólo reconcomio político o es algo peor?

La incoherencia divisionista

En sus recientes declaraciones, Capriles por un lado se muestra sumiso, condescendiente y hasta obsecuente (chupa medias) con quien antes llamaba usurpador, ilegítimo y toripollo; con quien nos aseguró -con pruebas en mano- le habría robado nada más y nada menos que las elecciones presidenciales en 2013; con quien según sus propias palabras ha destruido las instituciones del país y al país mismo: Nicolás Maduro; a quien de manera insospechada, casi cómica, ahora quiere salvar porque salvarlo sería “salvar” a Venezuela, ofreciéndole diálogo, apoyo, incluso en un singular disparate político concediéndole un “trimestre” más para que rectifique como “estadista” (¡carajo, qué clase de locura es esa!); y por otro lado, en las mismas declaraciones acusa, deshonra y arremete de manera irresponsable contra cientos de miles de venezolanos de todo el país que se movilizaron en 2014 para protestar de forma valerosa y noviolenta contra el régimen de Maduro, algunos de los cuales hoy tristemente están muertos, presos, torturados o en el exilio, por tener y luchar por la democracia y la libertad.

Responsabilizar a la oposición y no a Maduro de las calamidades que estamos padeciendo es inaceptable, por no decir patético.

La incoherencia -¿dislate?- divisionista de Capriles en un momento tan inoportuno y crucial es instantáneamente observada y capitalizada por la dictadura, que al notar nuevamente debilidad en él y falta de unión en la oposición, se sintió inmune, tomó por asalto el poder judicial e intenta desconocer nuestra apoteósica victoria electoral.

¿Qué haremos? ¿Le daremos la mano y nos inclinaremos de modo sumiso -otra vez- frente a Maduro? ¿Golpearemos -con arrechera- una cacerola para reivindicar la verdad? ¿O en el algún momento nos movilizaremos consciente y legítimamente para reivindicar nuestros derechos?

Capriles con penosa indulgencia ante Maduro pero con mucha soberbia frente a la oposición, amenaza: “Habrá ruptura si se vuelve a protestar”.

Tú, como venezolano, ¿qué harás?

¿Qué es “La Salida”?

Capriles nunca pudo derrotar a Chávez electoralmente; ni Capriles ni nadie. Los únicos que lo lograron fueron los estudiantes junto a Leopoldo López en el 2007. No sólo lo derrotaron, sepultaron su “invicto” en lo que significó políticamente el comienzo del fin del sátrapa.

Como es sabido, el movimiento estudiantil y Leopoldo López lo hicieron en aquella ocasión enmarcados en una estrategia de lucha mixta -siempre noviolenta- con movilización en las calles, protestas, reivindicaciones sociales y “elecciones”. Nunca fueron abstencionistas como pretende señalar equívoca y mentirosamente Capriles, la diferencia fundamental fue que a las “elecciones” (al activismo político, trabajo comunitario, etcétera) le sumaron sabiamente el activismo social (protestas, manifestaciones, marchas, conciertos, asambleas, foros y huelgas de hambre), y así se logró por primera vez la impensable victoria contra un Hugo Chávez que estaba en plena apoteosis de popularidad.

Esa historia de éxito se repitió con la movilización social y reivindicadora del 2014 conocida históricamente como “La Salida”, donde estudiantes y políticos -Ledezma, López, Ceballos, entre otros, actualmente presos- se unificaron y activaron para iniciar una andanada de protestas que no sólo logró movilizar al pueblo y arrinconar al régimen, sino que lo desenmascaró frente al país y el mundo como lo que realmente era: un régimen represor, corrupto, narcotraficante, cínico y violador de los derechos humanos.

¿Quién en su sano juicio se atreve a desmentir esa realidad?

El dedo en la llaga, otra vez

Es inconcebible, por no decir suicida, que Henrique Capriles -otra vez- insista en desconocer los esfuerzos y resultados de las movilizaciones sociales y políticas del 2007 y del 2014 y hable de “errores”. Él, que fue derrotado en 2012 por Chávez, que se dejó robar las elecciones en 2013 por Maduro y cuyo llamado a “plebiscito” contra Maduro en las elecciones regionales de diciembre de ese mismo año resultaron en una de las más sonoras derrotas que la oposición haya sufrido en todo este tiempo. ¿Cómo se olvida tan rápido de sus propios “éxitos”?

No quería poner el dedo en la llaga, pero las circunstancias me obligan. Se trata de reflexionar en voz alta, de abrir el debate. Capriles ha señalado y acusado a otros de supuestos “errores” sin ninguna vergüenza ni autocrítica sobre los suyos; hay que responderle con firmeza por el bien de la coherencia y de la unidad.
Y en ese sentido hay que señalar que lo único verificable, público y notorio, lo histórico, es que Henrique Capriles le ganó unas elecciones presidenciales a Maduro, como él mismo denunció y probó, y no fue capaz de reivindicar esa victoria.

No sólo desobedeció y desautorizó la soberana voluntad del pueblo venezolano que lo hizo Presidente, la engañó. Le mintió de manera bochornosa e irreversible. Dijo que no se dejaría robar las elecciones y se las dejó robar. Peor aún, se rindió en su obligación política de hacer efectiva la victoria popular y en un hecho vergonzoso, inexplicable, sin aviso, claudicó ante el usurpador, se inclinó ante él, le dio la mano y traicionó así la sagrada decisión del pueblo de Venezuela.

¿Con qué cara se atreve a dar lecciones políticas? ¿No se da cuenta que es más vulnerable e enjuiciable que nadie en ese sentido?

Su exceso de cautela -por no llamarlo cobardía y no ofender- sí que fue un desastroso e irreparable error político, que ha llevado a Venezuela a la ruina total (y lo que falta), con decenas de miles de muertos, con escandalosos actos de corrupción como nunca jamás en nuestra historia, con devaluación, desabastecimiento, caos institucional, criminalidad desbordada, crisis de salud, de seguridad y educativa.

Un auténtico apocalipsis nacional que seguramente hubiésemos evitado si Capriles hubiese honrado con par de talantes bien puesto la voluntad del pueblo de Venezuela que lo hizo presidente.

¿Quién tiene la razón?

Es importante, vital, pese a las acusaciones y desencuentros de última hora, que todos entendamos que el pueblo venezolano no sólo nos quiere unidos, su mandato es que lo estemos.

En Venezuela, la Unidad (en mayúsculas), la cohesión opositora es la verdadera y única triunfadora. Desconocer eso puede ser fatal. Y en esa unión, repito lo que he señalado en otras entregas, pese a las diferencias de criterio y antípodas políticas, están Machado, Solórzano, Ramos Allup, Borges, Capriles, López, Ledezma, Torrealba, todos los que lucharon dentro del seno de la unidad o fuera de él para liberarse de la peste chavista.

La razón de la victoria en las parlamentarias fue la sumatoria de esfuerzos que realizó la oposición: protestas, asambleas, trabajo comunitarios, movilización, organización y activismo.

Es totalmente inaceptable a pocos días de un momento tan crucial como lo es el cambio de la Asamblea Nacional, ponernos a sacar cuentas (sobre todo cuando éstas son tan desfavorables para algunos), reprocharnos con razón o sin razón, pelear entre nosotros, abrazar a Maduro y patear a la oposición. No lo hagamos. Reivindiquemos la política no los reconcomios.

Espero sinceramente que Capriles recapacite y reivindique la unión. No es tiempo de jugar adelantado, es tiempo de jugar cohesionados y unidos por la democracia y la libertad. Llegarán nuevas oportunidades que plantearán nuevos escenarios, pero el actual es mantenernos unidos, instalar la nueva Asamblea Nacional, legislar y controlar al poder.

Y si es necesario protestar, hacerlo; y si es necesario votar, hacerlo.

Lo cierto, lo histórico, lo público y notorio, es que cuando los pueblos se han movilizado para votar y protestar “unidos” han sido capaces de liberarse de dictaduras.

Cuando no lo han hecho, han alargado su suplicio.

¿Qué haremos nosotros?

Gustavo Tovar-Arroyo
@tovarr


Esta es la lista detallada de los diputados electos a la Asamblea Nacional de Venezuela , período 2016-2021


Imagen cortesía de @panchoanatemas

El chavismo sin Chávez ni Maduro es un movimiento que está emergiendo sobre los escombros del oficialismo que dejarán las elecciones legislativas. Todos los chavistas excluidos de las listas a candidatos a diputados por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) ya montarán tienda aparte después de las parlamentarias.

Los chavistas disidentes también están furiosos con Maduro y están seguros que no votarán por el mandatario, al que tildan de “gangster” por haber corrompido la revolución y traicionado el legado del caudillo.

Muchos chavistas que están en contra de Maduro han decidido abstenerse de ir a votar el domingo porque tampoco quieren votar por la oposición para no tener un conflicto político.


La ex ministra Ana Elisa Osorio y diputada por el Parlatino ha denunciado la corrupción de más de 265.000 millones de dólares que han desaparecido del Banco Central de Venezuela. También ha declarado que el gabinete de ministros de Maduro y la dirección nacional del Psuv deberán renunciar si pierden las legislativas.







El ex alcalde de Caracas, Freddy Bernal y diputado dijo que si el chavismo pierde las parlamentarias, el Psuv debe asumir la perdida y pasar a la oposición. Unas veces se gana y otras se pierde, así es la democracia.







Pero el que más duro ha dado contra Maduro ha sido Denis Roland, ex viceministro de Planificación y Desarrollo. Sus artículos en el portal Aporrea.com han sido demoledores contra Maduro al que tilda de “gangster”.

En su último artículo titulado “La cueva de gansters está reventando.” Dice que “los sobrinos de Cilia hacen escándalo internacional perfectamente aprovechada por todas las redes globales de información y por supuesto por el gobierno norteamericano…Mas allá de los personajes en delito de narcotráfico, lo que les importa es que ellos hacen impacto directo sobre el centro de la cueva…los nombres de Ramirez, Diosdao, Tarek, Carvajal, etc,”.

En su artículo “Adiós al chavismo” señala que “el chavismo como a todos le tocó también corromperse, reproduciéndose en un legado de digna manipulación maquiavélica donde a diferencia de tantas memorias revolucionarias pasadas no deja materialmente nada. No deja nada que suponga inteligencia, productividad, ciencia, organización colectiva, de lo cual podamos estar orgullosos a pesar de todo. Es un legado vacío y meramente simbólico, donde solo los pocos que han podido resistir al cerco violento y burocrático al que un grito revolucionario y autogobernante posible: comunidades, comunas, ordenes de control obrero decaídos, sin posibilidad alguna de unificarse para despedazar esta infernal burla”.

Ludmila Vinogradoff. para ABC.es

Como nunca antes, todas las encuestas auguran un triunfo opositor el 6 de diciembre, pero el presidente Nicolás Maduro no parece dispuesto a perder. ¿Está garantizada la transparencia de los comicios?

"Quien tenga oídos, que entienda; el que tenga ojos, que vea clara la historia. La revolución no va a ser entregada jamás, escuchen", dijo Maduro el 29 de octubre en una entrevista con VTV. ¿Qué pasaría en caso de sufrir una derrota electoral? "Yo gobernaría con el pueblo, siempre con el pueblo y en unión cívico militar", advirtió.

En este clima Venezuela se prepara para unas elecciones legislativas que pueden significar un vuelco en la historia reciente del país. Con niveles de desabastecimiento sin precedentes, una inflación de tres dígitos y un presidente de una enorme impopularidad, la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) es amplia favorita a imponerse y, eventualmente, arrebatarle la mayoría al oficialismo en la Asamblea Nacional.

Lo que muchos se preguntan es si un Gobierno que lanza amenazas de ese tenor, y que asegura que la única alternativa es ganar, estaría dispuesto a permitir que se exprese una voluntad popular contraria a sus intereses. ¿Hay garantías de que el proceso electoral sea transparente?

El Chavismo podría perder por primera vez la mayoría en la Asamblea Nacional
Las sospechas

La primera y principal preocupación que tiene la oposición es el Consejo Nacional Electoral. Dado que es el organismo encargado de organizar y fiscalizar las elecciones, es fundamental que sea imparcial. A pesar de que la Constitución establece que es un poder independiente de los otros, en los hechos está muy lejos de serlo.

La garantía de autonomía que establece la Carta Magna es que sus cinco rectores sean elegidos por una mayoría de dos tercios de la Asamblea. Pero establece una vía de escape: si no se llegara a conseguir el consenso legislativo, permite que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sea el que designe a las autoridades.

LA PARCIALIDAD DEL CNE EN FAVOR DEL GOBIERNO SE VERIFICA UNA Y OTRA VEZ

Si algo está claro en Venezuela es que el TSJ, al igual que el resto de los estamentos judiciales, está controlado por el Poder Ejecutivo. Así fueron elegidos, el 27 de diciembre de 2014, tres de los cinco integrantes: Sandra Oblitas, Luis Emilio Rondón y Tibisay Lucena, la presidente del cuerpo.

La parcialidad del CNE en favor del Gobierno se verifica una y otra vez por sus decisiones y por sus omisiones ante las violaciones de la ley electoral propiciadas por el chavismo. Un ejemplo preocupante constituye la segunda preocupación de la oposición: su complicidad ante una maniobra del oficialismo para confundir a los votantes el 6 de diciembre.

Tibisay Lucena, rectora del CNE.
El escándalo se desató hace unos meses, cuando el Consejo difundió el tarjetón en el que están todas las fuerzas políticas que compiten en los comicios. Será lo que verán los electores en sus pantallas el día de la votación. ¿Cuál es la trampa? El logo de un diminuto partido llamado Movimiento de Integridad Nacional-Unidad (MIN-Unidad), de origen opositor pero actualmente integrado por dirigentes chavistas, estará pegado al de la MUD. Como si fuera poco, son prácticamente iguales: ambos destacan por decir "Unidad" bien grande. En muchos carteles distribuidos en distintos puntos del país se puede ver una aclaración sospechosa: "Somos la oposición".

"El Gobierno intervino el partido recogiendo reclamos de algunos militantes, que señalaban que las elecciones internas no habían sido limpias. Después de eso, apareció esta tarjeta que es exactamente igual. También hay movimientos chavistas que se desprendieron y formaron su propio partido, a los que no dejaron registrarse", contó Ignacio Ávalos, director del Observatorio Electoral Venezolano, consultado por el periodista.

"Es una violación inaceptable que el presidente Maduro, en cadena nacional, muestre las tarjetas electorales, señale la de un partido (el MIN-Unidad) y diga que es opositor, algo que es falso. Es un acto orientado a confundir a los electores. Pero el CNE no dice absolutamente nada", dijo Héctor Briceño, coordinador del proyecto Integridad Electoral Venezuela de la Universidad Católica Andrés Bello, en diálogo con el periodista.

El tarjetón electoral, con el logo casi calcado de la MUd y del MIN.
Una campaña demasiado torcida

Es el ámbito en el que la falta de equidad se da con mayor alevosía. Las diferencias entre las posibilidades del Gobierno y de la oposición para hacer proselitismo se volvieron monumentales.

"Hace un mes que estamos en lo que aquí se conoce como precampaña (la campaña formal comenzó este viernes 13). El Presidente hizo cadenas nacionales casi todos lo días, diciendo cosas como 'ganaremos como sea', o 'si perdemos, la revolución se organizará en la calle con el pueblo y el Ejército'. El CNE no intervino, alegando que la legislación no prevé nada para este período. Pero la Ley Orgánica de Procesos Electorales prohíbe la precampaña", dijo Ávalos.

Briceño coincidió con éste diagnóstico. "La precampaña no está siendo regulada. En su mayoría son ventajismos por parte del partido oficial, que utiliza todos los recursos del Estado. Esperamos que durante la campaña haya sanciones para las actividades como esta. Otro punto es el uso de los medios de comunicación. Hasta el momento, los públicos han permitido un ventajismo horroroso al oficialismo. Los minutos que tiene multiplican por diez veces o más a los opositores".

Un cartel del MIN asegura: "Sómos la Oposición".
La única garantía: el sistema de votación

Desde hace una década, en Venezuela se vota en una urna electrónica. El elector elige el partido de su preferencia en una pantalla, y la máquina almacena la decisión. Luego cuenta los sufragios.

El sistema ha despertado muchas dudas en estos años, con sospechas de que no era totalmente secreto y de que se podían manipular los resultados. Pero se fue perfeccionando y hoy los especialistas lo consideran confiable.

LA PLATAFORMA ELECTRÓNICA ES BUENA

"La gente es un poco escéptica, pero hay algo a tener en cuenta: la plataforma electrónica es buena. Hubo una auditoría de expertos, de la que participaron los mejores del país, elegidos por el Gobierno y la oposición. No hubo quejas. La plataforma cuenta bien los votos y se demostró que conserva el secreto, es imposible identificar al elector", explicó Ávalos.

"No hay posibilidad de fraude tecnológico. Puede haber un pequeñísimo margen para la intervención humana, pero termina siendo una cuestión insignificante. Nosotros, como observadores, decimos que la plataforma garantiza que al que tenga más votos se le reconozca esa ventaja en el escrutinio", agregó.

Las cajas protegen la intimidad de las urnas electrónicas en Venezuela.
En el mismo sentido se manifestó su colega. "Las auditorías que ha realizado el CNE han sido positivas, con buenos resultados del sistema automatizado. Está realmente blindado, no ha habido problemas".

Lo que sí puede aportar algunas dudas sobre el proceso, además de la falta de independencia del CNE, es la negativa del chavismo a aceptar como veedores a organismos internacionales de mucha trayectoria en la fiscalización de comicios delicados.

"¿Por qué antes sí se aceptó a la Unión Europea y a la OEA, y ahora no? —se preguntó Ávalos—. Ya han hecho informes exhaustivos de procesos electorales venezolanos. El argumento nacionalista es absurdo, porque valdría también para la Unasur y el ALBA, a los que sí se autorizó. Si están pregonando que tienen el mejor sistema electoral, ¿por qué no permitir la observación internacional? Temen que una opinión externa ponga en duda las condiciones en las que se efectuaron las elecciones".

TEMEN QUE UNA OPINIÓN EXTERNA PONGA EN DUDA LAS ELECCIONES

La preferencia de la Unasur y el ALBA por sobre las otras instituciones no es casual. El chavismo es miembro fundador de ambas y sabe que, pase lo que pase, es muy difícil que se expidan en su contra.

"Lamentablemente, la CNE tendió a privilegiar las organizaciones internacionales que ellos han acuñado y promocionado. Dejaron afuera a las de mayor prestigio por motivos ideológicos. La OEA es la institución de más experiencia del mundo en observación electoral. Ante un escenario de violencia, como dice el Presidente que puede haber, es necesario que haya muchas miradas", concluyó Briceño.

Por: Dario Mizrahi, para INFOBAE
http://www.infobae.com/2015/11/22/1769733-las-sospechas-que-despiertan-las-elecciones-venezuela