De guerrillero a ícono pop

Por 11:51 a. m. 0 comentarios
Ayer se cumplieron 44 años de la muerte de Ernesto “Che” Guevara, líder revolucionario argentino. Cuba lo adoptó y lo elevó como su imagen internacional. El gobierno del presidente Chávez lo conserva como el héroe de la revolución.

Pósteres, bandas de rock, camisetas, marcas de cerveza, tazas de café y miles de suvenires lo inmortalizan. Es la imagen más reproducida de todos los tiempos, según el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York.

Su rostro es uno de los íconos más versátiles de protesta: Ha aparecido en la franja de Gaza, en el campo de refugiados de Deishé, en la franela que el futbolista francés Thierry Henry usó en una gran fiesta organizada por la Fifa, en el Congreso Legislativo de Hong Kong, por el rebelde Leung Kwok-hung; y en una de las ceremonias de los Oscar, como vestimenta del músico Carlos Santana.

Ernesto Guevara de la Serna, popularizado como el Che Guevara, ayer se cumplieron 44 años desde que el Ejército boliviano lo asesinara. El eterno revolucionario, defensor de las causas injustas en Latinoamérica, quedó atrapado en la fuerza expresiva de su imagen y el ideal que por tanto tiempo rechazó en esta fecha lo consume.

El guerrillero devenido ícono pop no hubiese tolerado la glorificación de que es objeto. El escritor peruano Álvaro Vargas Llosa lo dibuja como “el galán del socialismo”. Con gorra en los primeros años, sigue siendo el “logo chic” revolucionario.

Dos imágenes

Un mito. Así lo entienden los escritores contemporáneos. Su historia de vida, confusa y desorganizada, da cuenta de dos realidades que su imagen ha tenido que enfrentar.

Una es la del joven gallardo de boína negra, mirada puesta en el horizonte y porte viril que representa al apóstol de la revolución latinoamericana. La otra, el macabro retrato que se construyó de las sensateces de sus diarios y que refleja al político que llegó a ser una “fría máquina de matar”, culpado de ejecutar a no menos de dos mil personas.

Ernesto nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928. Aun sin ser el “Che”, abordó una motocicleta y, junto a su amigo Alberto Granado, inició una travesía que duró siete meses, en la que recorrió Chile, Perú, Colombia y Venezuela, y en donde empezó a sensibilizarse por las luchas sociales en contra de la miseria y la explotación imperante en América Latina.

Cuando tenía 25 años se doctoró en Medicina y un año después visitó México. Allí conoció a Fidel Castro, quien lo convencería para que se uniera al grupo de exiliados cubanos que se preparaba para invadir Cuba y liberar a su pueblo de la dictadura del general Fulgencio Batista.

Sin ser economista ocupó la presidencia del Banco Nacional de Cuba, sin ser ingeniero fue designado ministro de Industrias, sin experiencia en la agricultura, quiso organizar el Instituto Nacional de la Reforma Agraria. Con Castro en el poder, el joven Guevara fue el número dos en la jerarquía política de la isla.

Douglas Bravo, exguerrillero durante los años sesenta, fue de los pocos venezolanos que tuvo contacto con el Che. "Como dirigente sindical del Partido Comunista asistí a un evento donde él estaba en Caracas. Allí lo conocí. Le di la mano y quedamos en vernos en Cuba".

Pese a que los sucesivos contactos entre los dos revolucionarios se formalizaron a través de Raúl Castro, en uno de los documentos de Guevara de 1966, de los seis dirigente guerrilleros que nombra, solo dos son venezolanos: Uno de ellos era Douglas Bravo.

Contestatario

La defensa de los ideales del Che se interpuso a su amistad con el líder cubano, que en los años sesenta empezaba a promover el modelo soviético. Sus frecuentes viajes al exterior como embajador de la revolución enfriaron su inicial entusiasmo por la Unión Soviética. Esto produjo un severo altercado con Castro.

Bravo recuerda la imponencia de los ideales del argentino. "Siempre fue enemigo de la Unión Soviética, lo que le costó impases airados con Fidel. Él estaba en contra de la politíca que imponía Cuba y sus aliados. Eso fue lo que lo llevó a decir que quería crear &39;dos, tres, muchos Vietnam&39;".

Los roces con la política cubana hizo que Guevara se mudara al Congo para apoyar la guerrilla de África. Frustrado por la corrupción, retornó en 1966 a Cuba, desde donde partió meses después a Bolivia para crear un foco propio guerrillero para todo el subcontinente.

Seis meses más tarde, el 8 de octubre de 1967, el enemigo número uno de Estados Unidos en América Latina cayó herido en combate con soldados bolivianos.

Un día después fue ejecutado a balazos en la escuela del caserío de La Higuera. Su cadáver -enterrado en secreto para no alimentar más el “mito Guevara”- no fue descubierto hasta 30 años después y trasladado a Cuba, donde yace en un monumento erigido en su memoria en Santa Clara.

Su figura se acrecentó después de su muerte. Cuba lo adoptó y lo convirtió en imagen internacional de su revolución. "Pasó a ser ídolo de toda una generación de jóvenes de izquierda", asegura Douglas Bravo.

En Venezuela es héroe de la rebeldía. El gobierno del presidente Hugo Chávez se encargó de actualizar la leyenda: El Che pasó por Caracas durante sus viajes en motocicleta. Fue recibido a piedras por negros de la costa. Hoy, lo que en vida le negaron, los revolucionarios se lo dan después de muerto.

Su estilo de vida

Respuestas del Che Guevara en una rueda de prensa en Uruguay el 9 de agosto de 1961.

- ¿Cómo vive usted? ¿Qué come? ¿Bebe? ¿Fuma? ¿Le gustan las mujeres?

- Dejaría de ser hombre si no me gustaran las mujeres. Ahora, dejaría de ser revolucionario si yo dejara de cumplir uno solo de mis deberes como revolucionario y de mis deberes conyugales, porque me gustaran las mujeres. Yo trabajo quizá 16, quizá 18 horas diarias. Duermo seis horas, cuando puedo dormirlas, si no duermo menos. No tomo y sí fumo. No voy a ninguna diversión.

- ¿Usted sigue siendo argentino?

- Yo nací en Argentina. Permítame que sea un poquito pretencioso al decirle que Martí nació en Cuba y Martí es americano, Fidel también nació en Cuba y Fidel es americano; yo nací en Argentina, no reniego de mi patria de ninguna manera. Me siento también tan cubano como el que más.

La Verdad.
http://www.laverdad.com/detnotic.php?CodNotic=70932

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.