El porvenir de un país, en el secreto de los partes médicos

Por 11:05 a. m. 0 comentarios
En la Antigua Roma, cuando un general encabezaba en su carro un desfile victorioso, llevaba siempre a su lado a un esclavo que le iba repitiendo al oído: «Recuerda que eres mortal». El general que es Hugo Chávez se encuentra en esta situación, solo que hoy son más bien los médicos quienes nos repiten al oído esta clase de malas noticias. Del sueño de la inmortalidad a la dura realidad de la mortalidad de la carne.

El inminente regreso de Chávez a Cuba para un nuevo tratamiento de su enfermedad era algo que cabía esperar desde el momento en que volvió a Venezuela en julio. Estaba claro entonces que era la necesidad de asistir al Bicentenario de la Independencia del país lo que había condicionado su alta médica, y no la opinión facultativa. Ahora es inevitable que su nueva visita a la isla se interprete como un agravamiento de su mal, lo que puede ser verdad o no.

En todo caso, el que no le resulte posible continuar el tratamiento en Venezuela es ya una mala señal. Pero el regreso a Cuba tiene además otros significados: si se prolonga mucho, volverá a suscitar, no ya especulaciones más o menos informadas acerca de su salud, sino dilemas constitucionales difíciles de solucionar. Un presidente no puede permanecer fuera del país de manera indefinida. De momento, es solo la oposición la que insiste en que sea sustituido por el vicepresidente. Pero si en este nuevo viaje se filtrasen noticias muy pesimistas acerca del progreso de la enfermedad de Chávez, la ansiedad podría alcanzar a su propio Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV).

Ya ha sucedido antes. Seguramente, Chávez se habrá acordado en estos meses de su antecesor Cipriano Castro. Militar y presidente como él, el conocido popularmente como el mono de los Andes tuvo que abandonar el país en 1908 para tratarse de una afección renal en una clínica alemana, lo que aprovechó su lugarteniente para desalojarlo con un golpe de Estado.

Maniobras

El cuartelazo parece más que improbable hoy en día, pero lo que sí se sabe es que en el PSUV ya han comenzado los movimientos. A la derecha del líder (políticamente) se postula Diosdado Cabello, el antiguo vicepresidente que participó con Chávez en aquel lejano golpe de Estado fallido de 1992. También están maniobrando el ministro del Exterior, Nicolás Maduro, y el antiguo estudiante radical y actual vicepresidente, Elías Jaua, que parte con la enorme ventaja de que, constitucionalmente, estaría legitimado para hacerse con el poder si Chávez tiene que ser inhabilitado.

Frente a la legitimidad de la ley será interesante ver hasta dónde llega la de la sangre. El hermano de Chávez, Adán, actual gobernador de la provincia de Barinas, era quien, junto con sus hermanas, estaba con el líder en el balcón cuando regresó de Cuba, pero no había ningún ministro. Quizá pronto sepamos más, porque se habla de una inminente crisis ministerial. Eso dará una pista muy clara de quién sube y quién baja en la cotización sucesoria. La auténtica verdad, sin embargo, no la sabremos por el momento. Esta escrita en los partes médicos que no serán publicados. Más aún, está inscrita en las células del cuerpo del paciente, en el código secreto de una enfermedad que, desgraciadamente, aún no podemos descifrar del todo.
http://www.lavozdegalicia.es/lavozdelaemigracion/2011/10/02/0003_201110G2P3991.htm

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

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Jaume Perich.