Un candidato virtual y un futuro incierto

Por 10:30 a. m. 0 comentarios


Venezuela tiene cita en las urnas para elegir presidente. Chávez ya se postuló para un tercer mandato, pero ante el evidente agravamiento de su enfermedad, cada día que pasa es un candidato más virtual que real.

Una oposición fragmentada en la que todos quieren ser los sucedáneos del comandante agrava la incertidumbre. El Consejo Nacional Electoral de Venezuela anunció oficialmente que las terceras elecciones presidenciales de la V República se celebrarán el 7 de octubre del 2012, solo dos meses antes de lo que venía siendo norma. La noticia fue acogida con alivio por muchos venezolanos que temían que el líder bolivariano iba a adelantar la cita a marzo, para así conjurar el riesgo evidente de un potencial agravamiento de su enfermedad e incrementar el desconcierto en las filas opositoras.

 Pero no fue así. ¿Por qué? Se barajan dos hipótesis: o bien el enfermo se sentía muy seguro de su inminente curación, a pesar de que ya iba entonces por la cuarta sesión de quimioterapia -ahora ya van seis-, o hace caso omiso a los diagnósticos y recomendaciones de su equipo médico.

En cualquier caso, la campaña para las presidenciales del 2012, que ya ha comenzado, se parecerá muy poco o nada a la del 2006. Los analistas más solventes de la realidad venezolana, tanto los anti como los prochavistas, coinciden en que el aspirante a la reelección será, a la fuerza, un candidato más virtual que real. «Será una campaña tecnológica, virtual y mediática con la que tratará de minimizar el costo de la enfermedad, de incrementar el gasto público, y de publicitar los logros de su gestión, utilizando los recursos del Estado en beneficio propio», explicó Luis Vicente León, director de Datanálisis, la principal firma encuestadora del país.

Resulta evidente que Chávez ya no podrá protagonizar mítines multitudinarios en la calle, ataviado con su camisola roja rojita, ni cadenas nacionales -discursos transmitidos en directo y de forma obligatoria por todos los canales de radio y televisión del país- de hasta siete horas de duración.

«El enemigo»

Chávez, a pesar de llevar casi 20 años metido a político, conserva el uniforme, los galones y también la mentalidad militar que hace que siga concibiendo el escenario político como un campo de batalla en los que las fuerzas de la oposición no son rivales políticos, sino el enemigo a batir.

 En esta ocasión, el ejército aliado se llama MUD (Mesa de la Unidad Democrática) y agrupa a una treintena de organizaciones y 17 partidos políticos que tienen el compromiso de celebrar el próximo mes de febrero unas elecciones primarias de las que debería salir un candidato unitario.

A este compromiso han llegado más por necesidad que por convencimiento, ya que, tras el experimento de última hora de las anteriores presidenciales, en las que con un candidato improvisado -Manuel Rosales-, lograron evitar que Chávez arrasara.

Que ese candidato unitario para octubre del 2012 llegue a ser una realidad, es algo que muchos venezolanos de a pie no tienen nada claro.

El gran temor radica en que dentro de la oposición cada vez están resurgiendo con más brío dinosaurios de la IV República, como Antonio Ledezma y Ramos Allup. Estos viejos prebostes de Acción Democrática, el histórico partido de Carlos Andrés Pérez, que ha nutrido de cuadros intermedios al chavismo, supieron capitalizar el movimiento estudiantil que fue clave para la derrota de Chávez en diciembre del 2008, están tratando de cerrar el paso a jóvenes valores con una gran formación e ideas nuevas -la llamada generación Obama- que estaban empezando a vencer el desencanto de un amplio sector del electorado venezolano. Un sector que es el que puede aportar los votos necesarios para derrotar al chavismo en las urnas.

 Cuando la oposición cuenta con jóvenes valores en alza como Henrique Capriles, los adecos están lanzando a la contienda a personajes del pasado como el actual alcalde metropolitano de Caracas y los de Un Nuevo Tiempo, el partido del exiliado Manuel Rosales, liderado por su mujer, alcaldesa de Maracaibo, a Pablo Pérez, un perfecto desconocido en el resto del país. El panorama de la oposición se complicó aún más la pasada semana con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ordena la rehabilitación política de Leopoldo López, otro joven valor de la generación Obama que se dio a conocer por primera vez como alcalde de Chacao con Primero Justicia, y que acabó montando su propio partido: Voluntad Popular, después de pasar por Un Nuevo Tiempo.

En este escenario, el principal rival de Chávez es el cáncer que le quiere curar Fidel Castro. http://www.lavozdegalicia.es/santiago/2011/10/02/0003_201110SX2P12991.htm

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.