Venezuela: hoteles, entre huéspedes y damnificados

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Un año después de las intensas lluvias que azotaron Venezuela y dejaron decenas de muertos, miles de familias siguen sin tener un hogar: muchas de ellas todavía viven en hoteles.

Fueron las lluvias más intensas en cinco décadas, 130.000 se vieron afectadas y debieron dejar sus viviendas.

Ante la emergencia, los damnificados fueron alojados en refugios especialmente acondicionados, escuelas, instalaciones deportivas, edificios abandonados, pensiones y establecimientos hoteleros.

Hasta la sede la Cancillería y el Palacio presidencial de Miraflores sirvieron de viviendas temporales.

La palabra del gobierno era que los damnificados se quedarían en los hoteles por un máximo de un mes, pero de las 6.500 que se instalaron un año atrás, todavía permanecen 2.600, según cifras de la Federación Nacional de Hoteles de Venezuela (Fenahoven).

"Extraño mi hogar, no ha sido fácil, uno desea estar en su vivienda, en lo que es de uno, uno quiere una vivienda digna para sus hijos, para los nietos. Lo más difícil es saber que esto no es de uno", le dice a BBC Mundo Iris Puro, una damnificada.

Puro habla y se seca las lágrimas.

Llegó al hotel Terminus, en la llamada "calle de los hoteles" de Caracas, el 1º de diciembre de 2010 junto su esposo, su hijo, su nuera y dos nietos: Elimar llegó apenas semanas después de su nacimiento y Rainier con un año.

Ellos juntos a otras 20 familias ocupan 25 de las 33 habitaciones de este establecimiento de una estrella.

Puro, de 40 años, prefiere no mostrar su habitación, pero asegura que están "cómodos, tenemos nuestra privacidad".

Convivencia

Los damnificados se instalaron inicialmente en 159 establecimientos de todo el país.

Todavía ocupan 52, concentrados fundamentalmente en el área metropolitana de Caracas, de los cuales 29 son pequeñas pensiones o moteles.

En la gran mayoría, los huéspedes representan el 90% de los ocupantes, pero en algunos casos los afectados por las lluvias llegan a ocupar las dos terceras partes de la capacidad del hotel.

La convivencia se ha dado sin mayores sobresaltos, le dice a BBC Mundo José Alberto Nuñez, vicepresidente Fenahoven.

"En algunos hoteles, los más grandes especialmente, la presencia de los damnificados pasa casi desapercibida, no hemos tenido inconvenientes. No ha habido ese deterioro, que algunos piensan que son depredadores", asegura Núñez.

Algunos huéspedes sí saben de experiencias ingratas.

Gonzalo, un comerciante del estado Bolívar, que se aloja temporalmente en el Hotel Sur, también en la "calle de los hoteles", asegura que no ha tenido problemas, "pero he escuchado que a compañeros de trabajo hasta los han atracado en los pasillos".

En este hotel, Luis Ernesto Berbecid, de 22 años, vive desde hace un año con su madre y siete hermanos. Dice que no ha tenido problemas con los huéspedes, "pero nos ven raro, con desconfianza, lo mejor es la casa de uno, donde nadie lo mira feo a uno, nadie puede decir nada".

Berbedic está desempleado, pasa el día en el hotel y se queja de algunas restricciones: "A las nueve de la noche nos cierran la puerta y no podemos salir, prácticamente estamos presos, por seguridad, y la vuelven a abrir a las cinco de la mañana, uno está incómodo acá,".

Sin pagos"Acá no sabemos nada de los pagos", dice Alejandra, encargada del Hotel Sur, donde los damnificados ocupan 60 de las 80 habitaciones.

Y los hoteleros están cansados.

Nunca se realizó ningún acuerdo con el gobierno para recibir pagos por tener las habitaciones ocupadas, aunque algunos hoteleros firmaron un convenio de "buena voluntad" con las autoridades, "como colaboración para este problema".

De las aproximadamente 10.000 camas disponibles en Caracas, 868 permanecen ocupadas, lo que equivale a 1.905 habitaciones.

La situación no sólo afecta a la capital venezolana; en el estado Vargas 450 damnificados copan la capacidad total del hotel Macuto, y son más de 20 los establecimientos ocupados.

Los comerciantes pierden en promedio 250 bolívares (US$58) por día por habitación y la Fenahoven asegura que desde febrero no mantienen contacto con las autoridades para solucionar el problema.

Según algunas estimaciones, a la industria hotelera todo el problema de los damnificados le ha costado alrededor de US$18 millones.

Ahora ya ni siquiera esperan una retribución: "Ya no es que vayan a pagar, sino que necesitamos las habitaciones que están ocupadas", dice Núñez.

Pero hay muchos damnificados que se resisten a abandonar los hoteles, denuncia la Fenahoven.

"En Barlovento hay gente que tienen sus casas y pasan el día ahí, pero vuelven a dormir al hotel. Otros no se van porque dicen que la nueva vivienda les queda lejos del trabajo o que ya tienen al niño estudiando en una escuela cerca del hotel", agrega Nuñez.

Reubicando

Hasta el momento, del total de afectados, el gobierno destaca que ha logrado reubicar en viviendas a 5.000 familias y las autoridades esperan cumplir el proceso a mediados del año próximo.

Pero el gobierno también hace hincapié en la situación de desprotección que solía quedar la gente afectada por las lluvias en años anteriores.

"En los gobiernos de la IV República –como el chavismo denomina al período comprendido entre 1958 y 1998–, dijo el vicepresidente Elías Jaua semanas atrás, los damnificados estaban destinados a pasar una semana en un colegio a duras penas y después eran regresados a las viviendas, a la barraca, a las zonas de riesgo".

El gobierno también anunció la compra de viviendas para damnificados y también otorga facilidades de pago a los afectados.

El presidente Chávez ha hecho un llamado a quienes permanecen en los refugios a "no desesperarse" porque "todos van a tener sus viviendas".

Y el domingo entregó, según cifras oficiales, la vivienda número 100.000 en lo que va de 2011.

El gobierno, embarcado en la denominada Gran Misión Vivienda Venezuela, ha prometido construir 150.000 viviendas este año y completar tres millones para 2019.

Damnificados, y hoteleros, aguardan.

"Esperaba tener mi vivienda en poco tiempo, pero al ver la magnitud del problema hay que tener paciencia y ser solidario", dice Puro.
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/11/111129_venezuela_lluvias_damnificados_hoteles_vivienda_jp.shtml

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.