Hugo Chávez: Entre la verdad y las encuestas

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El máximo mandatario venezolano desde ya se presentó como el candidato único del Psuv para las elecciones presidenciales. Asegura que vencerá de nuevo.

Hace 13 años que Hugo Rafael Chávez Frías ascendió al poder como una manifestación electoral producto de algunos cambios que importantes sectores del país requerían, y por el posible agotamiento de un sistema que tal vez se había estancado en la falta de políticas sociales en los últimos 15 años de la mal llamada Cuarta Re-pública.

Chávez ha marcado la pauta de una lucha social que ha generado en sus adversarios políticos, a quienes él considera sus enemigos, una postura radical destinada a sacarlo del poder para lo que han logrado la unidad de importantes sectores de la sociedad venezolana, incluyendo algunos de sus propios aliados, que hoy se sienten afectados frente al reeleccionismo, el continuismo y el militarismo que caracteriza a su gobierno.

Pero Hugo Chávez es el líder indiscutible de este importante sector de la vida nacional, ha logrado a su favor el elemento de la polarización, que hoy nos presenta en el frente que lo adversa la unidad de eternos enemigos, como el caso de Bandera Roja, Causa R y otros sectores de la izquierda, junto a AD, Copei y Primero Justicia.

Labor social
Por otro lado, Hugo Chávez se ha propuesto mantenerse en el poder y desde ya ha desplegado toda una furia de programas sociales con los niños, los ancianos, las madres solteras y más reciente aún, la creación de unos tres mil empleos anunciados desde el estado Anzoátegui el pasado fin de semana.

El líder del proceso revolucionario ha manejado también una serie de cambios de tipo sociales, que se aprecian en la aprobación de algunas leyes controversiales como la de Arrendamien-to, la de los conserjes y otras que aunque no lo parezcan, podrían ser armas de doble filo, si no se aplican a la mayor brevedad.

Mientras Hugo Chávez asegura triunfará por el lado oficialista, por otro lado hay seis aspirantes en la búsqueda de la nominación presidencial, aglutinados en la llamada Mesa de la Unidad Democrática.

Henrique Capriles Radonski, ex alcalde de Baruta y actual gobernador de Miranda, destacada figura intelectual y política con una excelente carrera; Pablo Pérez, actual gobernador del estado Zulia, calificado dirigente social de un Nuevo Tiempo que cuenta con una maquinaria electoral en AD, Copei y su propio partido; Leopoldo López, también fue alcalde de Chacao, contaba con una aceptación mayor al 70 porciento del electorado cuando fue inhabilitado, apeló a organismos internacionales y le dieron la razón, líder de Voluntad Popular, un partido de reciente fundación; María Corina Machado, fundadora de Súmate, un organismo electoral de control popular, es la única mujer aspirante a la presidencia; Pablo Medina y Diego Arria, todos han puesto de manifiesto una serie de planteamientos para captar el voto de los venezolanos. Casi todos basados en criterios contrarios a un supuesto comunismo de la revolución.

Los tres primeros hacen ofrecimientos de progreso y desarrollo, con la ampliación de programas de inversión, educación, mejores servicios públicos y sobre todo han hecho de la inseguridad una bandera común, una lucha contra la estatización, una apertura hacia la inversión pública y una batida total contra la impunidad y la corrupción.

María Corina Machado, por su parte, está promoviendo una novísima formula para el progreso y el desarrollo de la nación al plantear lo que ella ha llamado El Capitalismo Popular, que es una especie de Estado promotor de la inversión social, para estimular a la población al trabajo independiente mediante la inversión de capitales que generen ingresos económicos a los niveles de menores recursos, para lo cual su gobierno promoverá una gama de créditos dirigidos al desarrollo de pequeñas empresas, especialmente las de origen familiar.


Por su parte, Pablo Medina, un izquierdista tradicional, que promueve la teoría de que la revolución de Chávez fracasó, de que hay que promover un nuevo Estado que garantice a los venezolanos una vuelta a la libertad total y el enjuiciamiento de to-dos los que en este proceso de cambios, han incurrido en violaciones de la Constitu-ción, de los derechos humanos y otras libertades.

El otro candidato es Diego Arria, un diplomático que fue Ministro de Turismo, gobernador de Ca-racas, embajador de Venezuela en las Na-ciones Unidas, de-dicado ahora a la producción agropecuaria, con tierras expropiadas por el gobierno de Chávez, que ofrece un gobierno apegado a los principios democráticos ya desaparecidos y es un genuino exponente de la representatividad cuarta republicana.

En los últimos comicios parlamentarios, según cifras del propio CNE, la oposición eligió menos diputados, pero logró 52.7 por ciento de la votación y ellos creen que con esa unidad, pueden llegar fácil a Miraflores.

El próximo 7 de octubre será decisivo en la historia política venezolana, con un Presidente que puede extender aún más su mandato, o el cierre de un ciclo revolucionario.

26% Es la ventaja con la que, según la encuestadora Hinterlaces, Herique Capriles Radonski ganaría las primarias, según un sondeo realizado en agosto de 2011

19 % Sería la ventaja que obtendría Chávez sobre su rival en las presidenciales, según la encuestadora GIS XXI

70 % era el opoyo del electorado con el que contaba Leopoldo López en Chacao, cuando fue inhabilitado.

ÉDGAR GUEVARA
nuevaprensa.web.ve
http://www.nuevaprensa.web.ve/npo/index.php?option=com_content&view=article&id=53:hugo-chavez-entre-la-verdad-y-las-encuestas&catid=44:especial&Itemid=64

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.