Irán-Venezuela: un peligroso remake

Por 11:08 p. m. 0 comentarios
Era octubre de 1962 y durante 13 días el mundo estuvo al borde de un enfrentamiento nuclear. Fue el momento más crítico de la Guerra Fría y si no hubiera sido por el pacto que finalmente firmaron dos políticos pragmáticos como Kennedy y Kruschev, se habría cumplido el deseo de Fidel Castro de hacer uso de los misiles que los soviéticos habían instalado en Cuba.

Medio siglo después de la crisis de los misiles, Irán desentierra el estremecimiento de la Guerra Fría, esta vez con Hugo Chávez como reencarnación de Castro en el papel de agitador "antiimperialista" al otro lado del charco. A medida que las maniobras navales del gobierno iraní en el Mediterráneo tensan la situación con Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, aumentan los temores en la administración Obama. Desde que Caracas estrechara lazos con Mahmud Ahmadineyad, el chavismo ha pasado de ser percibido como una estrafalaria molestia a una amenaza desestabilizadora en la Región.

Hace unos años la oposición venezolana le hizo llegar al gobierno israelí un informe que señalaba indicios de la presencia en territorio venezolano de cohetes de largo alcance fabricados en Irán. Una acusación que Chávez y Ahmadineyad rechazaron durante la visita a Caracas hace un mes del presidente iraní, en una gira que muchos vieron como un acercamiento de Teherán a la órbita del socialismo del siglo XXI que encabeza Venezuela seguida de Ecuador, Bolivia y Nicaragua.

Chávez y Ahmadineyad se han limitado a descalificar a sus adversarios y a negar que juntos urden el enriquecimiento de uranio para una eventual confrontación nuclear. Sin embargo, sus continuos gestos de matones han terminado por disuadir a Washington de que el peligro no sólo acecha en el Estrecho de Ormuz. Roger Noriega, ex Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, ha exigido al gobierno de Obama una política más dura contra el chavismo y el Senado de Estados Unidos ha advertido que Irán tiene intención de convertir a Latinoamérica en un centro de operaciones contra su vecino del Norte. Sin ir más lejos, recientemente el senador republicando Richard Lugar, integrante del Comité de Relaciones Externas del Senado, publicó un artículo en el que no descarta como posible escenario que Venezuela corte el suministro de petróleo a Estados Unidos en la escalada de esta particular Guerra Fría.

Lo cierto es que Irán le está echando un pulso a Occidente por las sanciones a su programa atómico. A la vez, el gobierno de Netanyahu, a pesar de las voces que en Israel abogan por una estrategia de contención como el menor de los males, se inclina a lanzar una ofensiva militar en los próximos meses para detener la carrera armamentística de un régimen empeñado en "echar al mar" a los judíos. Si los iraníes bloquearan el paso del crudo en el Estrecho de Ormuz, desde la visión de un Chávez enfermo de cáncer y sediento de desenlaces apocalípticos, no sería descabellado cerrarle el grifo de petróleo a Estados Unidos y apuntar cohetes de largo alcance en dirección al Canal de Panamá.

Paradójicamente, hace cinco décadas dos colosos enemigos como Estados Unidos y la Unión Soviética comprendieron que era mejor la política de detente antes que apretar el botón rojo que sólo Castro, en su afán de Doctor Strangelove, quería activar. Al cabo de 50 años, la teocracia iraní no obedece a la realpolitick del Kremlin y Chávez podría rematar lo que no ultimó Fidel. No todos los remakes tiene el mismo final.

Por Gina Montaner
http://www.elmundo.es/america/2012/02/20/cuba/1329760033.html

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.