La hipocresía religiosa de Chávez

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Chávez tildó al mismo Cristo de comunista y negó que el Papa fuera el embajador de Cristo en la tierra.

Observar al Presidente de la República, Hugo Chávez, todo compungido, llorando en momentos de imploración por su salud en su Barinas natal, a su regreso de Cuba, y verlo otra vez el pasado Sábado de Gloria, cuando regresaba a la isla a recibir sus nuevas dosis de terapia contra la enfermedad que lo aqueja, sacando el crucifijo (dicen que de utilería), que pareciera ser el mismo que se le perdió o no se lo dieron al momento de entrar al set de Aló, Presidente, me obliga a tratar nuevamente el tema de la hipocresía religiosa por parte de los comunistas que acaban con Venezuela.

Hugo Chávez, al mismo tiempo que cursaba estudios militares y a lo largo de su carrera de las armas, se formó dentro de la doctrina marxista o socialismo, que es lo mismo, según Fidel Castro.

El marxismo o el socialismo que predica Hugo Chávez es materialista y tiene como premisa fundamental negar la existencia de Dios. Karl Marx afirmó que el propósito del comunismo era desentronizar a Dios y destruir el capitalismo y aseguró que “la religión es el opio de los pueblos”. Lenin afirmó lo siguiente: “La base filosófica del marxismo, como repetidamente lo declaran Marx y Engels, es el materialismo dialéctico (…,) un materialismo que es absolutamente ateo y determinadamente hostil a toda religión”.

Sin embargo, Chávez, al mismo tiempo que se proclamó cultor del marxismo, exhibiendo El capital de Karl Marx, era capaz de calificarse de católico. Eso tiene un nombre: hipocresía religiosa.

Este cronista quisiera que la presunta conversión de Chávez al cristianismo, producto de la búsqueda de una curación milagrosa al terrible mal que lo afecta, sea en verdad de corazón, pero cuando lo escucho al mismo tiempo atacando a sus adversarios políticos de la manera más desconsiderada, amenazando con demolerlos y convertirlos en “polvo cósmico”, y recuerdo que al cardenal Ignacio Velazco, sobre cuya sotana lloró el 11 de abril metido en una urna, le aseguró que se verían en el infierno, concluyo en que realmente es un blasfemo.

No olvidemos que al mismo Cristo lo tildó de comunista y negó que el Papa fuera el embajador de Cristo en la tierra.

Chávez es como el escorpión de la fábula que en medio del río picó a la rana que lo pasaba a la otra orilla sabiendo que los dos morirían: “Esa es mi naturaleza, es mi esencia”, le dijo.

Emiro Albornoz L. /Periodista
http://www.laverdad.com/detnotaopinion.php?CodNotic=84834

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.