Manual chavista contra la 'Toma de Caracas'

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La megamarcha, a la que asistirán cerca de un millón de personas, clamará por el revocatorio contra Nicolás Maduro

DANIEL LOZANO Caracas para Diario El Mundo
@danilozanomadri 01/09/2016

Caracas amanecía iluminada por las motocicletas de 500 policías, que recorrieron varias avenidas para dejar muy claro que Venezuela vive horas de alta tensión. El despliegue de los agentes se realizó "para proteger a los conductores", según el Gobierno. Nadie cree tan grande novedad.

El chavismo ha impuesto mil y un obstáculos para contrarrestar el efecto que ante el resto del país y ante los ojos del mundo va a provocar hoy la Toma de Caracas, la megamarcha opositora que se desplegará por tres avenidas principales, casi 19 kilómetros, con el objetivo de abarrotar las calles con más de un millón de personas.

La Unidad Democrática clamará por el revocatorio y por las fechas para la recolección del 20% de las firmas. Pero buena parte de los manifestantes gritarán contra el gobierno de Nicolás Maduro, que ha conducido al país a una de las mayores crisis económica, social y política de su historia. Según la firma Delphos, de celebrarse hoy el referéndum revocatorio Maduro recibiría el castigo del 65% de los votantes, superando el 62% obtenido a su favor por Hugo Chávez en 2006.

Todo vale en el manual chavista para dificultar la megamarcha, empezando por la propia definición de la concentración: un golpe de estado terrorista, según Nicolás Maduro. Cortes de carretera, alcabalas para ralentizar a los viajeros, toma de puntos de concentración opositores, demostraciones de los colectivos revolucionarios para azuzar el miedo, hostigamientos contra los marchistas... Ni siquiera ocultan cuál es su verdadero objetivo, como dejó bien claro ayer Diosdado Cabello: "No nos provoquen, no sólo vamos a trancar Caracas para que nadie entre, también para que nadie salga".

Acusaciones, miedo y detenciones

Las horas previas se vivieron entre acusaciones y sustos, cada cual más inverosímil. Néstor Reverol, el nuevo ministro de Interior acusado desde EEUU por sus vínculos con el narcotráfico, aseguró que sus agentes detuvieron a 90 paramilitares, que "buscaban la desestabilización de la revolución bolivariana".

El comandante acusó a Yon Goicoechea, dirigente de Voluntad Popular (VP), de portar "dos cilindros de 5 cms, material explosivo y cordones detonantes", además de "niples (bombas acústicas) y material subversivo". El propio Maduro acusó a VP de ser un grupo terrorista y a su líder, el preso político Leopoldo López, de ser "espía de la CIA, formado en la Universidad de Harvard". La Policía busca a varios de sus dirigentes con acusaciones parecidas, lo que ha provocado que casi la mitad de su directorio político esté detenido o amenazado.

 A Carlos Melo, dirigente popular de Avanzada Progresista, el gobierno le adjudicó parecidas acusaciones. "Se le incautó material explosivo en correa de doble fondo", aseguró el ministro. Lo más curioso es que el propio Melo advirtió en Twitter, un día antes de su detención, que "me ha llamado mucha gente diciéndome que el Servicio de Inteligencia va a detenerme y que sembrarán armas en mi casa".

En el aeropuerto de Maiquetía se le negó la entrada a tres periodistas internacionales de los medios Caracol Radio Colombia, Le Monde y NRP de EE.UU. Una vez allí se les apartó de la fila de migración para poder revisar sus pasaportes. Pasadas unas horas una de las autoridades del gobierno de Venezuela les comunicó que simplemente eran inadmitidos en el país. Finalmente fueron trasladados al departamento de salidas para embarcarlos en un vuelo destino a Bogotá.

Conspiranoia chavista

El chavismo ha disparado su habitual conspiranoia, sobrepasando los límites del surrealismo revolucionario. Maduro desveló el martes un fantasioso plan, tras detener a una pareja con réplicas de fusiles y uniformes militares a más de 200 kilómetros de Caracas. "Tenían una alianza con canales de noticias internacionales para montar un lugar donde hubiera una masacre, apareciera un uniformado de la Guardia Nacional matando a un grupo de personas para transmitirlo al mundo y decir que Maduro mandó a matar a la oposición pacífica", explicó el presidente en unos de los frecuentes maratones televisivos de las últimas horas.

Una matanza un tanto pintoresca. Familiares de los detenidos han desmentido categóricamente al gobierno, asegurando que la pareja es practicante del deporte de airsoft y que el uso de esas armas está regulado. No es la primera vez que en Venezuela acusan a practicantes de este deporte de ser mercenarios o terroristas.

El huracán bolivariano no ha movido un centímetro la apuesta pacífica de la opositora, que evitará la cercanía con el Palacio de Miraflores y tampoco intentará entrar en el municipio Libertador, uno de los cinco de Caracas, coto privado para la revolución por decisión presidencial. "Los venezolanos somos pacíficos y no nos podemos dejar provocar por los que no quieren cambio", insistió ayer el gobernador Henrique Capriles.

Vea el original: http://www.elmundo.es/internacional/2016/09/01/57c72e3be2704efb0e8b460f.html

Ricardo Camacho Socorro

Activista social Venezolano

"Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Y al gobernante tampoco."
Jaume Perich.